Carlos Colmenares Gil Playlist Bolero

El Bolero ha sido por décadas uno de los géneros musicales más populares de Latinoamérica, teniendo presencia en todos sus rincones, incluyendo en su camino a Puerto Rico, Cuba o Venezuela, así como también países de habla no hispana como Brasil y Estados Unidos. Nuestro cuarto playlist fue curado por Carlos Colmenares Gil, a quién tuvimos la oportunidad de hacerle una pequeña entrevista que presentamos a continuación.

¿Cómo fue tu primer encuentro con la música?

Quizás que no lo recuerde es algo bueno, porque pareciera que siempre estuvo ahí. No creo que mis papás hayan sido de los que le ponen música al bebé en la barriga, pero sí estoy seguro de que la escuchaban todo el tiempo, así que desde que nací, y desde antes, la música estaba ahí. Incluso ahora en el apartamento de mis papás hay música todo el día. Mi papá tiene 81 y mi mamá 76, así que música de su época: boleros, música afro-latina de los 50 y 60, rancheras, la Billo’s, etc. Entonces yo crecí con todo eso, como un brazo más, o una oreja más, más bien. No quiere decir que esa música siempre me gustó abiertamente, pero siempre ha estado ahí de forma latente. Hay canciones que solo sé que me sé cuando me sorprendo cantándolas. Todos mis desvíos de la música de mis papás le deben mucho a ellos, y de alguna manera u otra siempre vuelven a ellos y a su música, que es mía ya, claro.

¿A qué te dedicas actualmente? 

Estoy escribiendo mi tesis doctoral sobre literatura y cine que cuestionan la idea de nación y de identidad nacional en Brasil y Venezuela en el siglo XX, algo así. En la Universidad de California. La academia gringa es bastante rara, me siento bien en ella solo en la medida en que me siento ajeno todo el tiempo, como un mecanismo de defensa que se extiende al hecho de vivir en este país, pero hay cierto espacio para trabajar. Lo que salva todo son los proyectos fuera de la academia: traducir, escribir, inventar, de lo que, aunque poco, siempre hago alguito.

 

La música suele estar muy relacionada al proceso creativo ¿Cómo se relaciona con tu trabajo?

Nunca he podido “usar” la música para algo. No le veo una conexión productiva con nada, porque siempre excede todo. Pero si tuviese que especular acerca de una relación con mi trabajo académico y creativo, yo diría que lo inunda sin yo darme cuenta, lo contamina. Entonces no tengo forma de decir si cierta música me activa, me deprime, me ayuda a escribir, a pensar, o a relajarme. Hay una relación con todos esos estados de ánimo o de actividad, no lo puedo negar, pero es una conexión más opaca, donde la música me hace algo de lo que me doy cuenta muy tarde. Pero en general mi disposición es darme cuenta tarde de las cosas.

 

¿Qué proyectos desarrollas actualmente?

Aparte de la tesis, estoy traduciendo a Alejandro Moreno al inglés, algunas partes de El Aro y la Trama; es difícil traducir a un idioma no materno, pero cuando tenga algo medio terminado buscaré a alguien que me ayude a pulirlo. Más relacionado con la música, voy a escribir un ensayo sobre el Quitiplás y su relación con una lógica fugitiva en la costa venezolana. Y a veces poemas y cuentos, muy lentamente.

 

¿Cuál es la canción de tu playlist que te hubiera gustado escribir y por qué?

“Plazos traicioneros”, compuesta por Luis Marquetti en 1953. Diría que es mi bolero favorito. En el playlist pongo la versión de Ladys Soto con la orquesta de Artys Valdés, pero también la han cantado Héctor Lavoe, Celia Cruz, Vicentico Valdés, Bienvenido Granda, etc. No es de los boleros más conocidos, no sé si en su época fue popular o no, pero tiene una especie de fuerza sutil que me agarra todo el tiempo. La letra, por un lado, mantiene la intensidad corta-venas de todo buen bolero que trate de amor, pero lo hace de una manera oblicua, trayendo la duda, la espera, la tensión. Si lo comparas con “Voy” (compuesto por Luis Demetrio), que también está en el playlist, o “Adoro” (de Armando Manzanero), te das cuenta de la forma indirecta o velada en la que “Plazos traicioneros” crece en ti, mientras que los otros dos, mucho más agresivos, más cercanos a la ranchera mexicana, no usan esa mediación, sino que te pegan directo. Otra cosa de “Plazos Traicioneros” es el fraseo de la melodía, prácticamente precursor del fraseo casi callejero que uno encuentra en la salsa brava, por algo le gustaba tanto este bolero a Celia, a Héctor, a Willie Colón. Hay como un arrastre de las frases, un sincopado (que uno también encuentra de manera más suave en Tito Rodríguez, y que en la salsa lo va a perfeccionar Maelo), que va muy bien con la idea de la letra, es decir, la forma en que se canta hace espejo con el contenido, con ese caminar sobre un piso falso que es diferido y demorado constantemente por la persona amada. Digamos que mi estilo de sufrimiento se parece más a “Plazos Traicioneros” que a “Voy” o a “Adoro”.

 

¿Qué canción del playlist se parece más a ti?

Aparte de “Plazos Traicioneros”, de la que ya dije bastante, diría que “Inolvidable” de Julio Gutiérrez, cantada en el playlist por Tito Rodríguez. Me gusta porque más que una emoción muy intensa, expresa una nostalgia, una saudade, que promete siempre un refugio en los recuerdos, una experiencia siempre matizada por lo inolvidable. Esa suerte de amparo que la memoria da me ha salvado bastante, me ayuda a vivir en esta época, aunque también le ponga una capa de tristeza a algunas cosas, pero es una tristeza familiar, no solo tolerable, sino querida a veces.

 

¿Cuáles artistas o grupos has escuchado más este año? 

Diría que Celia Cruz y la Sonora Matancera, específicamente el disco “Homenaje a los Santos”, perfecto de principio a fin. La época de Celia con La Sonora es mi favorita. Hace unos años yo pensaba que Celia tenía una voz fálica, como si eso fuese algo bueno o interesante de decir acerca de una mujer, pero ahora me doy cuenta de que es una explicación insuficiente. Es cierto que su voz te penetra por todos lados, pero está mucho más allá (y más acá), de cualquier lógica tan simple, cuando crees tener una explicación, cuando crees que la atrapas, el atrapado eres tú, sin poder explicar nada, pero quizás ahí es donde está el mayor disfrute, en ese tira y encoge. Pienso ahora que ni siquiera tenemos las condiciones de posibilidad para pensar la voz de Celia (¡!).

También he escuchado bastante a SAULT, sus tres discos. Dicen que son ingleses, pero creo que aún nadie sabe quiénes son exactamente.

 

¿A qué concierto en la historia del bolero te hubiera gustado ir?

No sé lo suficiente como para marcar hitos en la historia de los conciertos de bolero. Pero me parece que no hay equivalentes a Woodstock o a la Fania en África, por ejemplo. El bolero no se presta a generar eventos históricos, tiene una presencia más secundaria y una convocatoria más íntima. Mi papá, a quien le dedico la selección que hice, fue a unos cuantos de Alfredo Sadel y Felipe Pirela, me gusta pensar en él, de joven, en esos conciertos, y apropiarme de esa memoria ajena.

¿Qué libro relacionado con la música nos recomendarías?

Hmm, se me ocurre uno que no está en español aún, pero quizás alguien se está animando a traducirlo: Blackpentecostal Breath de Ashon Crawley. Un análisis del ruido, los gritos y los bailes y movimientos en la iglesia evangélica pentecostal negra, y cómo todo esto cuestiona nuestras nociones de música, raza, cuerpo, y del pensamiento en general. Me interesan cosas como esta y otras similares porque traen retos para las estructuras de legibilidad que hemos heredado, y por las que vemos y medimos las realidades estéticas y políticas. ¿Qué significa que algo sea “ilegible”? ¿Es culpa de ese algo o de la estructura de recepción que históricamente no puede “leer” o “entender” ese algo, o que tiene que domesticarlo para entenderlo?

 

¿Cuál es tu álbum favorito de todos los tiempos?

En la casa hemos estado escuchando mucho a Hailu Mergia, el músico etíope que ahora vive en Washington D.C., Lala Belu se llama el disco, de 2018, jazz y fusión con melodías de la música popular de Etiopía. Tiene un disco nuevo de 2020, pero no lo he escuchado aún, me pasa que a veces no escucho lo nuevo hasta que agoto lo viejo. Me parece que antes de Lala Belu tenía muchos años sin grabar nada, dedicado a ganarse la vida de otras maneras. Es un cliché decir que emigrar es duro, pero lo es.



Enjoy the videos and music you love, upload original content, and share it all with friends, family, and the world on YouTube.


El Marchante · Playlist · 35 songs · 0 likes

Anterior
Anterior

Siguiente
Siguiente